Publicaciones

Sentido Misión Sucre
Fundamentos
Resumen de la vida de Sucre
Reglamento Del Consejo Popular
Reglamento Interno de Auditoria
Reglamento
REGLAMENTO DEL CONSEJO DEL PODER POPULAR DE TRIUNFADORES Y TRIUNFADORAS DE LA MISIÓN SUCRE
Publicación Completa del REGLAMENTO
Reglamento
REGLAMENTO INTERNO DE LA UNIDAD DE AUDITORIA INTERNA DE LA MISIÓN SUCRE
Publicación Completa del REGLAMENTO
Sentido de la Misión Sucre
Extracto de las palabras del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS durante la juramentación de los coordinadores regionales de la Misión Sucre.

Hacer el país que la Constitución proclama obliga a cosas distintas, a atender los grandes temas y a atender la dimensión humana de los problemas. Pero nos debe quedar claro que lo central es solucionar los problemas por más pequeños que sean. No hay problema pequeño cuando se trata de una tarea tan noble y tan grande y tan importante como esta de educar al pueblo.

Comenzó esta tarea con la incorporación de más de cien mil bachilleres en su primera oleada. En el mes de marzo, comienza la segunda oleada, con cien mil más aproximadamente; luego en junio, cien mil más, así que se nos va ir complicando la cosa; y luego, en septiembre, cien mil más. Cien y un poquito más, cien y un poquito más, porque ya vamos por seiscientos mil -porque habíamos hecho ese plan pensando que eran cuatrocientos mil- y luego, al final de año, en noviembre del 2004, lograr eso y más.

Que nadie tenga la menor duda, lo vamos a lograr, y después de eso, de la incorporación a los programas de iniciación universitaria, que es el llamado segundo momento, llegará el tercer momento: la incorporación a la formación profesional, es decir, las carreras. Y aquí hay algo muy importante, pues, aunque todavía no hay ninguna preselección hacia las carreras que cada quien va a seguir, la directriz es que van a entrar todos. Claro, hay una manifestación de voluntad en el censo, pero luego vendrá el trabajo vocacional, la orientación a lo largo de los cinco meses de la iniciativa, luego creo que ya al tercer mes creo que ya estaremos seleccionando: los que van a estudiar medicina, los que estudiarán educación, etc.

Nos place mucho que haya un importante número de muchachos solicitando estudiar medicina, porque fíjense esa es la otra parte de esto: la Misión Sucre, no tiene límites, pues nunca va a terminar, nunca va a terminar. ¿Por qué? Porque los muchachos que van a estudiar medicina, no es sólo para que se gradúen de médicos, es que nosotros necesitamos consolidar en un corto plazo, el más corto posible, el Sistema Nacional de Salud y hoy día, lamentablemente, la mayor parte de los médicos y médicas venezolanos no están dispuestos a meterse en un barrio como los médicos cubanos.
Publicación Completa del Sentido de la Misión Sucre
Fundamentos Conceptuales de la Misión Sucre
La verdadera revolución consiste en alcanzar la justicia social y por ello ha sido énfasis de la gestión del Gobierno Revolucionario la lucha en contra de la exclusión social, la cual se pone de manifiesto de muchas y variadas maneras. Algunas de ellas muy sutiles como la diferenciación en el trato que se ofrece a las personas provenientes de los diferentes grupos sociales en los programas de televisión; otras veces la exclusión se manifiesta de manera más brutal como la discriminación racial, étnica o de género. Pero nunca la exclusión social tiene tanto impacto como cuando se refiere a la exclusión de las oportunidades de estudio. Y es que allí, cuando a un niño o a un joven se le impide estudiar, se está consolidando un círculo de exclusión y de marginalidad que afecta a dichos jóvenes, a su familia y a sus descendientes los cuales a su vez, reproducirán estos círculos de exclusión afectando a la sociedad en su conjunto. La Misión Sucre se ha diseñado como la estrategia para romper, por la vía de la Educación Superior, los círculos de exclusión y consiste en incorporar a la Educación Superior, antes que finalice el año 2004, a todos los bachilleres que así lo deseen, de acuerdo a la Constitución (esto es, sin más limitaciones que las que se derivan de sus aptitudes, vocación y aspiraciones). La Misión Sucre es, probablemente, la tarea más trascendente en materia de Educación Superior, que se haya emprendido en nuestro país, especialmente si, como lo tenemos propuesto y es el objetivo, la misma se realiza ofreciendo elevados estándares de calidad, entendiendo este concepto profundamente vinculado a valores como compromiso, solidaridad y no sólo a lo meramente técnico. En la Misión Sucre participan muchas instituciones del Estado venezolano, incluyendo ministerios, institutos autónomos, instituciones de educación superior, Fuerza Armada Nacional, así como un número muy importante de voluntarios que acometerán desde las tareas organizativas y de logística, hasta las de diseño técnico de programas y las docentes propiamente dichas. Comenzó formalmente con la realización de un censo nacional, el 21 de septiembre de 2003, que permitió conocer cuales son los bachilleres aspirantes, donde se ubican, sus preferencias en cuanto a carreras, el horario que disponen para dedicarse a sus estudios e información relacionada con su situación socioeconómica. De esta manera planificamos los esfuerzos concentrados a efectuar. Finalizada la Misión Sucre, habremos superado la emergencia que representa el represamiento por muchos años de cientos de miles de bachilleres sin cupo y dispondremos de un Sistema de Educación Superior que sea capaz de atender la demanda natural en instituciones plenamente desarrolladas y consistentes con el Proyecto de Desarrollo Nacional.
La Misión Sucre
El Plan Extraordinario Mariscal Antonio José de Sucre, denominado “Misión Sucre”, es una iniciativa del Estado Venezolano y del Gobierno Bolivariano que tiene por objeto potenciar la sinergia institucional y la participación comunitaria, para garantizar el acceso a la educación universitaria a todos los bachilleres sin cupo y transformar su condición de excluidos del subsistema de educación superior. En esta Misión se conjuga una visión de justicia social, con el carácter estratégico de la educación superior para el desarrollo humano integral sustentable, la soberanía nacional y la construcción de una sociedad democrática y participativa, para lo cual es indispensable garantizar la participación de la sociedad toda en la generación, transformación, difusión y aprovechamiento creativo de los saberes y haceres. En las últimas décadas del siglo pasado, el Estado fue reduciendo progresivamente sus responsabilidades en materia educativa y específicamente en lo que se refiere al nivel de educación superior. De hecho, la inversión realizada en educación superior en Venezuela desde 1989 hasta 1998, evidenció una tendencia descendente, afectada por la propensión a realizar recortes presupuestarios en todos los sectores del ámbito social y, en especial, como una estrategia para construir la viabilidad del proyecto de privatización de la educación superior. Esto trajo como consecuencia una amplia deuda social acumulada, pues la matrícula universitaria sufrió un estancamiento, favoreciendo la exclusión de los estudiantes provenientes de los sectores más pobres. En efecto, diversos estudios1 concuerdan en afirmar que el ingreso a la educación superior favoreció a los sectores con mayores ingresos, a la población de las grandes ciudades y a los estudiantes provenientes de planteles privados. A la par de este fenómeno, la educación superior de gestión oficial disminuyó sensiblemente su participación en favor de la educación de gestión privada. Desde 1999, el Gobierno Bolivariano ha dedicado sus mejores esfuerzos a fortalecer todo el sistema educativo venezolano y hacer realidad el ejercicio de la educación como derecho humano, para lo cual ha sido indispensable rescatar la iniciativa del Estado como garante de oportunidades educativas de calidad para todos, tal y como lo señala el artículo 102 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que refiere:
Artículo 102. La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad…
Publicación Completa de Fundamentos de la Misión Sucre
Resumen sucinto de la vida del General Sucre escrito por el Libertador
El general Antonio José de Sucre nació en la ciudad de Cumaná, en las provincias de Venezuela, el año de 1795, de padres ricos y distinguidos. Recibió su primera educación en la capital, Caracas. En el año de 1808 principió sus estudios de matemáticas para seguir la carrera de ingeniero. Empezada la revolución se dedicó a esta arma y mostró desde los primeros días una aplicación y una inteligencia que lo hicieron sobresalir entre sus compañeros.

Muy pronto empezó la guerra, y desde luego el general Sucre salió a campaña. Sirvió a las órdenes del general Miranda con distinción en los años 11 y 12. Cuando los generales Mariño, Piar, Bermúdez y Valdés emprendieron la reconquista de su patria, en el año de 13, por la parte oriental, el joven Sucre les acompañó a una empresa la más atrevida y temeraria. Apenas un puñado de valientes que no pasaban de ciento, intentaron y lograron la libertad de tres provincias.

Sucre siempre se distinguía por su infatigable actividad, por su inteligencia y por su valor. En los célebres campos de Maturín y Cumaná se encontraba de ordinario al lado de los más audaces, rompiendo las filas enemigas, destrozando ejércitos contrarios con tres o cuatro compañías de voluntarios que componían todas nuestras fuerzas. La Grecia no ofrece prodigios mayores. Quinientos paisanos armados, mandados por el intrépido Piar, destrozaron a ocho mil españoles en tres combates en campo raso. El general Sucre era uno de los que se distinguían en medio de estos héroes.

El general Sucre sirvió el E.M.G. del Ejército de Oriente desde el año de 1816 hasta el de 1817, siempre con aquel celo, talento y conocimientos que lo han distinguido tanto. Él era el alma del ejército en que servía. Él metodizaba todo: él lo dirigía todo, mas, con esa modestia, con esa gracia, con que hermosea cuanto ejecuta. En medio de las combustiones que necesariamente nacen de la guerra y de la revolución, el general Sucre se hallaba frecuentemente de mediador, de consejero, de guía, sin perder nunca de vista la buena causa y el buen camino. Él era el azote del desorden y, sin embargo, el amigo de todos.

Su adhesión al Libertador y al Gobierno lo ponían a menudo en posiciones difíciles, cuando los partidos domésticos encendían los espíritus. El general Sucre quedaba en la tempestad semejante a una roca, combatida por las olas, clavados los ojos en su patria, y sin perder, no obstante, el aprecio y amor de los que combatía.

Después de la batalla de Boyacá, el general Sucre fue nombrado Jefe del Estado Mayor General Libertador, cuyo destino desempeñó con su asombrosa actividad. En esta capacidad asociado al general Briceño y al coronel Pérez, negoció el armisticio y regularización de la guerra con el general Morillo el año de 1820. Este tratado es digno del alma del general Sucre: la benignidad, la clemencia, el genio de la beneficencia lo dictaron: él será eterno como el más bello monumento de la piedad aplicada a la guerra: él será eterno como el nombre del vencedor de Ayacucho.
Leer más
Luego fue destinado desde Bogotá a mandar la división de tropas que el Gobierno de Colombia puso a sus órdenes para auxiliar a Guayaquil, que se había insurreccionado contra el Gobierno español. Allí Sucre desplegó su genio conciliador, cortés, activo, audaz.

Dos derrotas consecutivas pusieron a Guayaquil al lado del abismo. Todo estaba perdido en aquella época: nadie esperaba salud, sino en un prodigio de la buena suerte. Pero el general Sucre se hallaba en Guayaquil, y bastaba su presencia para hacerlo todo. El pueblo deseaba librarse de la esclavitud: el general Sucre dirigió este noble deseo con acierto y con gloria. Triunfa en Yaguachi, y libra así a Guayaquil. Después un nuevo ejército se presentó en las puertas de esta misma ciudad, vencedor y fuerte.

El general Sucre lo conjuró, lo rechazó sin combatirlo. Su política logró lo que sus armas no habían alcanzado. La destreza del general Sucre obtuvo un armisticio del general español, que en realidad era una victoria. Gran parte de la batalla de Pichincha se debe a esta hábil negociación; porque sin ella, aquella célebre jornada no habría tenido lugar. Todo habría sucumbido entonces, no teniendo a su disposición el general Sucre medios de resistencia.

El General Sucre formó, en fin, un ejército respetable durante aquel armisticio con las tropas que levantó en el país, con las que recibió del Gobierno de Colombia y con la división del general Santa Cruz que obtuvo del Protector del Perú, por resultado de su incansable perseverancia en solicitar por todas partes enemigos a los españoles poseedores de Quito.

La campaña que terminó la guerra del Sur de Colombia, fue dirigida y mandada en persona por el general Sucre; en ella mostró sus talentos y virtudes militares; superó dificultades que parecían invencibles; la naturaleza le ofrecía obstáculos, privaciones y penas durísimas. Mas a todo sabía remediar su genio fecundo. La batalla de Pichincha consumó la obra de su celo, de su sagacidad y de su valor. Entonces fue nombrado en premio de sus servicios, General de División e Intendente del Departamento de Quito. Aquellos pueblos veían en él su Libertador, su amigo; se mostraron más satisfechos del jefe que les era destinado, que de la libertad misma que recibían de sus manos. El bien dura poco; bien pronto lo perdieron.
Publicación Completa del Resumen de la vida de Sucre




Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria - Fundación Misión Sucre. RIF: G-20003871-3. Todos los derechos reservados.
Página web Diseñada por Caveguias. RIF: J-00092863-0
Página web Desarrollada por la Dirección de Tecnología de la Información de la Fundación Misión Sucre.